miércoles, 11 de agosto de 2010

Semana 14: Reflexiones finales


Esta ha sido mi primer experiencia con un curso enfocado en sistemas de enseñanza/aprendizaje, y ciertamente me ha tomado por sorpresa en varios aspectos, en particular en cuanto a la posibilidad metodológica -más que sustantiva- de incentivar el sentido crítico.
Al inicio del curso, pensé que éste en realidad sería ciertamente básico, algo muy cercano precisamente a sistemas de educación tradicionales, donde la labor sería más informativa que de construcción del conocimiento. Prontamente me percaté de mi error.
Conforme avanzó el curso, la sorpresa comenzó a asaltarme y con ella una cierta emoción provocada por la curiosidad, por ese afán que solo una incertidumbre que pide ser descubierta puede despertar. Así, uno de los puntos que más me gustó fue el modelo de Enseñanza para la Comprensión (EpC), destacando de él la relación entre los estudiantes y el docente, pues constituyó un punto de quiebra respecto de la concepción tradicional que sobre mi historia pesaba.
Los insumos que adquirí los fue poniendo en progreso en el curso que he impartido este periodo. No solo en cuanto a la siembra de la crítica, sino desde las mismas dinámicas en clase, promoviendo el respeto a la alteridad, la horizontalidad de cada posición de cada uno de los miembros en el aula -incluyendo la mía-, enfocado todo a la construcción de un conocimiento nuevo y útil por parte de cada estudiante, obteniendo resultados que estimo de suma importancia. Esta fractura de la relación tradicional con el estudiante, definitivamente me ha marcado y hasta no encontrar con una posición que le supere me adscribiré a ella.
De este curso también destaco de sobremanera la realimentación de la profesora y de cada uno de los compañeros y compañeras, intervenciones llenas de respeto y de contenido, sinceras y con fundamento. Cada intervención que he leído me ha puesto a pensar y a cuestionar cosas que yo daba por sentadas y eso es invaluable.
Las estrategias didácticas más útiles que encontré, pues son las que he empleado, las dinámicas de discusión en grupo me han sido de mucha utilidad en el salón, la promoción democrática del conocimiento y ni qué decir de las dinámicas orientadas a provocar la participación en clase, estas últimas me han sido inefablemente prácticas, pues he encontrado saberes en los estudiantes que sin estas estrategias tan siquiera hubiera imaginado.
Por último, he sentido este curso de una manera deconstructiva/arquitectónica, es decir, primero ha roto con muchos de mis prejuicios -que tan siquiera sabía que tenía-, provocando en mí la necesidad de obtener otra plataforma que me sirviera de base para la labor docente, punto en el que sentí al curso arquitectónico, pues no solo obtuvo como resultado la puesta en crisis de mis premisas, sino que aportó insumos sobre los que pude elaborar mi concepción de la docencia, matizada por la democracia como estrategia y la imaginación como herramienta.
Sé que este curso ha sido virtual, no obstante, siento a cada uno y una de ustedes de una manera muy próxima y solamente puedo afirmar que ha sido un honor contar con cada ustedes como compañeros y con doña Silvia como profesora.