miércoles, 16 de junio de 2010

Sobre la creatividad, el pensamiento crítico y la EpC

La sociedad actual, entendida desde la globalización, ha implicado muchos cambios, culturales, tecnológicos, ideológicos, políticos, etc., siendo que en este contexto la educación y sus requerimientos son distintos, siendo que la creatividad y el pensamiento crítico –dentro del esquema de EpC- cobran especial interés, cruzándose entre sí para plantear métodos de enseñanza más eficientes.
Desde esta perspectiva, en sentido amplio el pensamiento crítico servirá para identificar situaciones conflictivas no resueltas, elaborará la función de un husmeador hábil e identificará los problemas precisos, creando sujetos específicos para ellos, sujetos que requerirán estudios específicos. Ahora bien, la detección de los problemas no es suficiente, pues haría falta la solución como eje medular, punto en el que la misma creatividad que se deberá de emplear a nivel pedagógico, servirá de esqueleto para formular soluciones ante problemas no resueltos y que demandan una medida oportuna y efectiva.
Este modelo parte de una concepción dinámica, donde el profesor brinda insumos teóricos al estudiante y lo reta a llevarlos más allá, partiendo para ello de un conocimiento integral de estudiante, de su situación académica y personal, pues el modelo de EpC parte del sujeto como premisa, y éste no puede ser escindido. Asimismo, dentro de esta perspectiva –tal y como lo analizamos en semanas pasadas- el sujeto es multifactorial, por lo que también deberá tomarse en cuenta no solo perspectivas tradicionales de aprendizaje, sino también insumos como los otorgados por la neurociencia para catalizar el estudio y la producción cognoscitiva.
Estas son solo algunas características del pensamiento crítico y la creatividad, mismas que deberán de renunciar a paradigmas antipedagógicos basados en la memorización, cuan bulimia intelectual, asumiendo una postura distinta, sea ésta aquella otorgada por la EpC, propiciando el entendimiento profundo de aquello que se conoce para luego analizar cómo aplicarlo.
Dentro de este curso, me ha emocionado especialmente este modelo de EpC, considerándolo óptimo, especialmente porque contiene pues extremos que antaño soñábamos de estudiantes y que ahora como docentes notamos su existencia. Estimo que dentro de este modelo, como concepción personal, podrían destacar los siguientes aspectos: método de enseñar como base para el pensamiento crítico y creativo, dinámica profesor/estudiante, contexto profesional al que se dirige el objeto de la asignatura.

Método de enseñar como base para el pensamiento crítico y creativo
El curso, su forma, deberá de dejar conocimientos, pero ante todo sed. Si bien es cierto que el curso en sí mismo deberá pretender facilitar la adquisición de conocimientos, también deberá promover su cuestionamiento, retando al estudiante por medio de preguntas, objetivos, desempeños, etc., ese afán de búsqueda para mejorar aquello que ha aprendido. Ese reto será buscado por el docente para remitírselo al estudiante. El método de enseñanza que pretenda la crítica y la creatividad, deberá ser precisamente un método que contenga esos dos elementos, para ello contará con una cuota de actualidad, así la información que se brinde estará marcada por el afán de uso actual, dirigido a aquello que se pretende mejorar.

Dinámica profesor/estudiante
Antaño, los métodos de enseñanza, eran marcados por estricta disciplina, muy influenciados por sistemas militares, se propiciaba una distancia entre el docente y el alumno, un sistema de jerarquías que pretendía imponer la palabra del maestro prácticamente como un régimen de poder donde el conocimiento era definido por la palabra del profesor, de ahí que la memorización fuera importante, siendo el papel de estudiante la repetición como una suerte de belintroloquia.
El modelo propuesto, pretende cambiar este paradigma, en su lugar, romperá con la figura autoritaria del docente, tornándolo alguien accesible, dispuesto a atender al estudiante, humilde, no considerando su saber como categórico, antes bien, buscará que sus propios conocimientos sean cuestionados por los estudiantes, esperando que éstos le superen y lleven el conocimiento adquirido a nuevas aplicaciones acorde con los nuevos requerimientos sociales y tecnológicos.

Contexto profesional al que se dirige el objeto de la asignatura
El contexto es de vital importancia para el modelo crítico y creativo de enseñanza/aprendizaje. El conocimiento deberá ante todo tener una incidencia práctica, su finalidad será de aplicación en aquello que precisamente ha sido objeto de estudio de la asignatura respectiva. Así, los requerimientos del curso mismo deberán de orientarse a una aplicación que tome en cuenta ante todo el futuro ejercicio profesional e intelectual de los estudiantes.

Estimo que el pensamiento crítico y la creatividad, son habilidades mayoritariamente adquiridas, destrezas que deben ser fines y medios en sí mismas, pretendidas en los cursos, mismas que deberán de reflejarse no solo en los temas, o en las maneras de evaluar, sino muy especialmente en la mente de los estudiantes, de tal forma que éstos no puedan ser los mismos una vez que hayan pasado por el curso.

3 comentarios:

  1. Muy bien! Quedan claras las diferencias principales entre el modelo tradicional y los enfoques más contemporaneos en la enseñanza.

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  2. El último enlace de youtube no me pareció muy pertinente- le pusieron el nombre de pensamiento crítico pero no cumple ningún fin informativo, para nuestros propósitos.

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  3. Gracias por la observación, en realidad procuré acotarlo desde una perspectiva un poco más hermenéutica que otra cosa.

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