miércoles, 30 de junio de 2010

Caso propuesto para emplear una actividad de capacitación docente

https://docs.google.com/fileview?id=0B5LNs37reCqwMDEzMmQ4OWEtZDZhNS00Y2I4LWIwYTEtYTI2ZDk0NGQ4NTE3&hl=en

Experiencia derivada de la EpC, pensamiento crítico y creativo

Me gustaría compartir un par de experiencias con ustedes, relacionadas con algunos de los insumos de este curso.

En primer lugar, siendo que soy de recién ingreso como docente a la ULACIT, desconocía el concepto de EpC, no obstante, mi idea de curso por impartir estaba sumamente ligada a esta concepción (renuncia al paradigma memorístico, creación por medio de la implementación de la crítica, etc.). Esta semejanza me tomó por sorpresa e hizo que recibiera muy bien los insumos suministrados por este curso.

Desde esta perspectiva, he probado varios de los ejercicios sugeridos en varias de las lecturas (suministrar mismas lecturas para que los estudiantes desarrollen sus propios puntos de vista, exponer ideas que se toman como premisas culturales y deconstruirlas, debates de discusión temática, motivar la discusión y alteridad, etc.), los resultados han sido favorables.

El curso que imparto -Introducción a la penología- ha sembrado una semilla crítica y creativa en varios estudiantes, mismos que actualmente trabajan en sus propias teorías respecto a temas insospechados en su mayoría por el derecho, combinando conocimientos de otras disciplinas y construyendo hipótesis y argumentos interesantes e innovadores.

A esta altura del cuatrimestre, la crítica y discusión no solo se ha desarrollado de manera muy respetuosa, sino que también se espera que cada uno de los estudiantes inicie un proceso de especialización temática, misma que se expondrá en un simulacro de conferencia cuyo objeto será un reporte de resultados de investigación.

Ciertamente las enseñanzas del pensamiento crítico y creativo han cruzado la forma en que he impartido el curso ya citado, ha sido muy bien acogido por los estudiantes, siendo que su mayor logro hasta este momento -logro inmedianto- ha sido el desarrollo de una curiosidad plasmada en un afán investigativo y propuesta de hipótesis realmente innovadoras, misma que se espera logren dar un aporte efectivo a la doctrina del derecho.

miércoles, 23 de junio de 2010

Instrumento de observación

Hola, comparto con ustedes el instrumento de observación. Lo pueden observar en el siguiente enlace. ¡Que pasen muy bien!

http://docs.google.com/fileview?id=0B5LNs37reCqwNDdlNjg2Y2UtMjU0NS00MDU4LWE2NGMtNTQ2YWE5M2Y5NDJl&hl=en


miércoles, 16 de junio de 2010

Sobre la creatividad, el pensamiento crítico y la EpC

La sociedad actual, entendida desde la globalización, ha implicado muchos cambios, culturales, tecnológicos, ideológicos, políticos, etc., siendo que en este contexto la educación y sus requerimientos son distintos, siendo que la creatividad y el pensamiento crítico –dentro del esquema de EpC- cobran especial interés, cruzándose entre sí para plantear métodos de enseñanza más eficientes.
Desde esta perspectiva, en sentido amplio el pensamiento crítico servirá para identificar situaciones conflictivas no resueltas, elaborará la función de un husmeador hábil e identificará los problemas precisos, creando sujetos específicos para ellos, sujetos que requerirán estudios específicos. Ahora bien, la detección de los problemas no es suficiente, pues haría falta la solución como eje medular, punto en el que la misma creatividad que se deberá de emplear a nivel pedagógico, servirá de esqueleto para formular soluciones ante problemas no resueltos y que demandan una medida oportuna y efectiva.
Este modelo parte de una concepción dinámica, donde el profesor brinda insumos teóricos al estudiante y lo reta a llevarlos más allá, partiendo para ello de un conocimiento integral de estudiante, de su situación académica y personal, pues el modelo de EpC parte del sujeto como premisa, y éste no puede ser escindido. Asimismo, dentro de esta perspectiva –tal y como lo analizamos en semanas pasadas- el sujeto es multifactorial, por lo que también deberá tomarse en cuenta no solo perspectivas tradicionales de aprendizaje, sino también insumos como los otorgados por la neurociencia para catalizar el estudio y la producción cognoscitiva.
Estas son solo algunas características del pensamiento crítico y la creatividad, mismas que deberán de renunciar a paradigmas antipedagógicos basados en la memorización, cuan bulimia intelectual, asumiendo una postura distinta, sea ésta aquella otorgada por la EpC, propiciando el entendimiento profundo de aquello que se conoce para luego analizar cómo aplicarlo.
Dentro de este curso, me ha emocionado especialmente este modelo de EpC, considerándolo óptimo, especialmente porque contiene pues extremos que antaño soñábamos de estudiantes y que ahora como docentes notamos su existencia. Estimo que dentro de este modelo, como concepción personal, podrían destacar los siguientes aspectos: método de enseñar como base para el pensamiento crítico y creativo, dinámica profesor/estudiante, contexto profesional al que se dirige el objeto de la asignatura.

Método de enseñar como base para el pensamiento crítico y creativo
El curso, su forma, deberá de dejar conocimientos, pero ante todo sed. Si bien es cierto que el curso en sí mismo deberá pretender facilitar la adquisición de conocimientos, también deberá promover su cuestionamiento, retando al estudiante por medio de preguntas, objetivos, desempeños, etc., ese afán de búsqueda para mejorar aquello que ha aprendido. Ese reto será buscado por el docente para remitírselo al estudiante. El método de enseñanza que pretenda la crítica y la creatividad, deberá ser precisamente un método que contenga esos dos elementos, para ello contará con una cuota de actualidad, así la información que se brinde estará marcada por el afán de uso actual, dirigido a aquello que se pretende mejorar.

Dinámica profesor/estudiante
Antaño, los métodos de enseñanza, eran marcados por estricta disciplina, muy influenciados por sistemas militares, se propiciaba una distancia entre el docente y el alumno, un sistema de jerarquías que pretendía imponer la palabra del maestro prácticamente como un régimen de poder donde el conocimiento era definido por la palabra del profesor, de ahí que la memorización fuera importante, siendo el papel de estudiante la repetición como una suerte de belintroloquia.
El modelo propuesto, pretende cambiar este paradigma, en su lugar, romperá con la figura autoritaria del docente, tornándolo alguien accesible, dispuesto a atender al estudiante, humilde, no considerando su saber como categórico, antes bien, buscará que sus propios conocimientos sean cuestionados por los estudiantes, esperando que éstos le superen y lleven el conocimiento adquirido a nuevas aplicaciones acorde con los nuevos requerimientos sociales y tecnológicos.

Contexto profesional al que se dirige el objeto de la asignatura
El contexto es de vital importancia para el modelo crítico y creativo de enseñanza/aprendizaje. El conocimiento deberá ante todo tener una incidencia práctica, su finalidad será de aplicación en aquello que precisamente ha sido objeto de estudio de la asignatura respectiva. Así, los requerimientos del curso mismo deberán de orientarse a una aplicación que tome en cuenta ante todo el futuro ejercicio profesional e intelectual de los estudiantes.

Estimo que el pensamiento crítico y la creatividad, son habilidades mayoritariamente adquiridas, destrezas que deben ser fines y medios en sí mismas, pretendidas en los cursos, mismas que deberán de reflejarse no solo en los temas, o en las maneras de evaluar, sino muy especialmente en la mente de los estudiantes, de tal forma que éstos no puedan ser los mismos una vez que hayan pasado por el curso.

jueves, 10 de junio de 2010

Intercambio de correspondencia. Acerca del pensamiento crítico en el proceso enseñanza/aprendizaje

Haciendo uso de la amplitud conceptual de proyecto creativo, les ofrezco un intercambio de correspondencia entre Descartes, Foucault, Allen y Dios. Les invito a leer estos textos entre líneas. Por el momento agrego estas cartas de esta forma, pues las computadoras desde las que he podido subir estos documentos no me permiten otro formato. Probablemente el viernes le cambie el formato. Norberto


Carta de Descartes a Foucault en 1636
Acerca del pensamiento crítico en un contexto opresor

Estimado Michel Foucault:
Te escribo desde una distancia inusual, no aquella vista desde el métrico ojo –mirada dirías vos- del espacio, sino más bien del tiempo, así, estas letras son elaboradas desde el siglo XVII aun en la antesala del dominio de la razón, por lo que mis palabras son edificadas con una caligrafía sutil, no tanto en la forma, sino en su empleo político.
Las condiciones de posibilidad de este tipo de correspondencia, en realidad no son objeto de entendimiento de esta misiva, probablemente surjan desde el oscurantismo epistémico que rige en esta época –previo a 1637- o bien con ocasión de algún curso metafísico –aun no se utiliza el término virtual- que requiera un proyecto creativo para explicar la importancia del pensamiento crítico en los procesos de enseñanza-aprendizaje. En fin, el motivo por el que te escribo es muy concreto, requiero de tu ayuda para complementar un método en el que llevo un tiempo trabajando, mismo que probablemente fundará algo así como el racionalismo.
El método que planteo, propone varios puntos orientados específicamente a precisar, o mejor dicho, racionalizar una manera de conocer, es decir, de saber la verdad de aquello que sirva de objeto de estudio, donde lo primero será nunca “…aceptar nunca ninguna cosa como verdadera…” 1, no obstante, me he topado con un gran problema, atinente a la opresión que vive el científico en mi época, recordá lo que le pasó a mi querido Galileo por andar de sujeto creativo y ante todo crítico.
Para sobrevivir y al mismo tiempo poder proponer mi método, he tenido que inventar algo que he llamado moral provisional, cuya primera y más importante regla es “…obedecer a las leyes y costumbres de mi país, conservando constantemente la religión en que Dios me ha hecho la gracia de ser instruido desde mi infancia, y gobernándome en todo lo demás por las opiniones más moderadas y más alejadas de exceso que fuesen comúnmente recibidas en la práctica por los más sensatos de aquellos con quienes tendría que vivir. …”2.
Michel, el problema interno de mi planteamiento, radica en que no logro concebir cómo podré llevar a cabo esa renuncia a cualquier conocimiento previo; salvo evidencia en contrario, y al mismo tiempo aceptar una moral provisional basada en una serie de conocimientos religiosos, que a su vez han sido transporte de opresión.
Esta situación me produce angustia, básicamente porque noto que esta posible contradicción en mi método origina una serie de puntos contrarios a una epistemología posible, tales como los siguientes:
Si tomo como premisa un conocimiento previo enmarcado en una tradición religiosa, eventualmente no podré mejorar los conocimientos adquiridos o que adquiera, haciendo de mi método algo vacío.
Un método como el que propongo, que presiento que marcará la manera de Occidente para educar y aprender desde mis tiempos en adelante, podría no incentivar el pensamiento crítico, toda vez que implica la aceptación de sistemas de opresión epistémicos como premisas pedagógicas.
La aceptación de estas premisas, podría no tomar en cuenta futuros requerimientos de la sociedad a los estudiosos o doctos de tu tiempo, pues no contemplaría los importantes y acelerados cambios –como habrás visto hay todo un movimiento de colonización europea en la actualidad del Nuevo Mundo-, tampoco visualizaría el incremento de las complejidades de los trabajos o peligros propios del desempeño de los doctos.
Esta misma aceptación, podría limitar la posibilidad de que algunos conocimientos se puedan combinar con otros –creo que la gente de tu tiempo le llama interdisciplinariedad-, pues el método está elaborado para ciencias duras de mi época moderna temprana.
En fin mi querido amigo del futuro, tampoco sé cómo, pero me enteré que serás un estudioso del poder y de su intervención en la creación de sujetos y sus relaciones y creo que me podrías ayudar a salir de este embrollo. Me temo que mi propuesta podría ser revolucionaria al inicio, pero que luego podría encasillar la manera de adquirir el conocimiento y hacerlo legitimador en lugar de crítico.
Por cierto, te comento que para tu época habrá una mayor libertad de expresión, de la manifestación de la sexualidad y una marcado avance tecnológico –esto último no tengo muy claro de qué se trata-, por lo que podrías inventar alguna teoría sobre el control de los cuerpos que se ha gestado desde mi época, pero esa es solo una idea descabellada.
Por último, me enteré de que en tu época habrá un comediante existencialista psicoanalítico llamado Woody Allen, por favor te pido que no le comentés nada de esta serie de dudas que te he planteado, pues estimo que es un iconoclasta y podría atentar contra mi moral provisional.
Me despido agradecido y espero tu respuesta atemporal.
Con fe y respeto,
René Descartes
1 “El primero era no aceptar nunca ninguna cosa como verdadera si yo no la conociera ser tal evidentemente, es decir, evitar cuidadosamente la Precipitación y la Prevención; y no incluir en mis juicios nada más que lo que se presentase tan clara y distintamente a mi espíritu que no tuviese ninguna ocasión de ponerlo en duda”. Descartes, R. (1993). El Discurso del Método. San José, Costa Rica: EDUCA, p. 30.
2 Descartes, R. (1993). El Discurso del Método… p. 35.

Carta de Foucault a Allen
Acerca de la importancia del pensamiento crítico como eslabón para superar el racionalismo cartesiano

Estimado Woody Allen:
Mi querido análogo temporal, te escribo por un motivo muy inusual, pero antes quisiera decirte que no aprecio la forma en cómo tu obra reproduce discursos de poder y anormalización, luego, creo que tu suerte de ocurrenciario podría servirme para contestar una consulta que Descartes me ha planteado. Te consulto a vos no porque confíe en tus conocimientos, sino porque René me pidió que no te consultara, por lo que temí que de hacerle caso, estaría normalizándome y siendo víctima del poder suprasubjetivo.
En síntesis, Descartes sospecha que su método se vea autofalseado por la moral provisional del mismo, creé que suprimiría el pensamiento crítico y sería antipedagógico. Por mi parte, estimo que para analizar cualquier posibilidad de un pensamiento crítico, primero deberá de cuestionarse por aquello que se critica, luego por las posibilidades para criticar y, por último, los objetivos de la crítica, los cuales los he situado al final básicamente porque su origen primigenio podría cambiar durante el proceso de ejecución que les pretende, por medio de lo que denomino sus usos. Sin embargo, quisiera centrarme por ahora en el tema del pensamiento crítico mirado desde el poder y la labor docente, como preámbulo personal para desarrollar mi duda.
Como sabrás, soy Profesor del College de France, imparto el curso sobre Sistemas de Pensamiento, donde procuro aplicar siempre el pensamiento crítico, entendiendo por éste no solo “…el proceso de analizar y evaluar el pensamiento con el propósito de mejorarlo…”, presuponiendo “…el conocimiento de las estructuras más básicas del pensamiento (los elementos del pensamiento) y los estándares intelectuales más básicos del pensamiento (estándares intelectuales universales)…”1, sino también sabiendo que este tipo de proceso, si realmente quiere alcanzar un alto nivel crítico, deberá de poner en crisis las estructuras de poder, lo que implica que aquello que se enseña se oriente a su autocuestionamiento, pues de lo contrario, antes de ser crítico y creativo, estaría representándose como estático y legitimador. Ahora bien, ¿por qué alcanzar un alto nivel crítico?
Pretendo a la crítica como la mosca al dulce, es decir, de manera molesta e insistente. En los cursos que imparto, aunque son de asistencia libre, procuro que el conocimiento que transmito edifique sujetos resistentes, que en el desempeño de sus labores posean un pensamiento desarrollado, creativo, complejo, lógico e interdisciplinario, solo así podrán adaptarse a los requerimientos de resistencia que una sociedad disciplinaria intenta imponer, o releyendo a Marcuse, busco el paria que cada sujeto normalizado lleva por dentro.
Ahora bien, estoy consciente de que tanto el sujeto que enseña como el sujeto que se construye a partir de la educación, serán en el mejor de los casos algún tipo de intelectual. En mi obra he desarrollado el concepto del intelectual específico, siendo éste el que intenta “…desasirse del poder de imposición y desasirse también, en la contingencia de su formación histórica, de los sistemas de pensamiento que nos resultan familiares en la actualidad, que nos parecen evidentes y que forman parte de nuestras percepciones, actitudes y comportamientos…” 2, no obstante, a raíz de todo este asunto de la EpC y del desarrollo del pensamiento crítico, he estimado una serie de características que deberá de tener este intelectual específico, tales como humildad, empatía, confianza en la razón y en la integridad intelectual, solo así podrá ser un sujeto resistente contra la sociedad disciplinaria.
Todo esto te lo digo porque a mí me parece que el método cartesiano no tomó en cuenta estas situaciones, claro está que fue escrito hace más de tres siglos –lo que me recuerda que no sé cómo le está haciendo Descartes para consultármelo-, teniendo esto consecuencias terribles, como el tema este de la moral provisional, pero más que eso, implicó la construcción de sujetos epistemológicos que bien podríamos denominar sujetos cartesianos. Sin embargo, la aplicación del pensamiento crítico a este sujeto, construirá un nuevo tipo de sujeto, adaptado a los vertiginosos cambios de la actualidad y a los requerimientos de su área de ejercicio del intelecto.
Este sujeto creado bajo el sistema del pensamiento crítico –inevitablemente asociado al modelo de EpC-, podría ser denominado como el sujeto crítico epistémico, y sería edificado a partir del desarrollo de competencias. Estos sujetos se caracterizarán porque “…analizan (claramente y con precisión) preguntas, problemas y asuntos dentro del tema de la disciplina. Recopilan información (distinguiendo lo relevante de lo irrelevante), reconociendo suposiciones claves, aclarando los conceptos claves, empleando el lenguaje con precisión, identifican (cuando sea apropiado) puntos de vista competitivos y relevantes, notan implicaciones y consecuencias importantes, y razonan cuidadosamente desde premisas claramente enunciadas hasta conclusiones lógicas…”3
Así, el pensamiento crítico, en tanto herramienta sistémica para impartir mis clases en el College de France, parte de varios paradigmas de educación, en primer lugar pretende posibilitar el conocimiento de una forma digámosle general, dada por las competencias generales del pensamiento crítico, luego toma en cuenta las condiciones del sujeto para el estudio y el aprendizaje para así dar el paso a la aplicación del conocimiento a la disciplina en particular, empleando dentro del proceso de enseñanza rúbricas específicas donde describo el desempeño esperado y la calificación correspondiente, aunque te seré sincero, no creo en las calificaciones, pero ni modo.
La efectividad de este método, se verá en la formación de los estudiantes, caracterizados por su justicia y coraje, entre otra serie de particularidades. Como podrás inferir, me temo que este modelo de enseñanza/aprendizaje, de alguna manera es anti-cartesiano, de ahí la preocupación de René al respecto.
Ahora bien, desde mi perspectiva, sabés que estimo que la sociedad actual se rige por la disciplina, entendida ésta no como un simple saber, sino como un sistema complejo de control, cruzado por la lógica del poder, siendo que el …poder no pertenece ni a una persona ni, por lo demás, a un grupo; sólo hay poder porque hay dispersión, relevos, redes, apoyos recíprocos, diferencias de potencial, desfases, etc.4 Somos sujetos del poder, último que solamente funcionará por medio de la disciplina, así “…En primer lugar, el poder disciplinario… Es una captura del cuerpo y no del producto; es una captura del tiempo en su totalidad y no del servicio… En segundo lugar, el sistema disciplinario… implica… un procedimiento de control constante… perpetuamente bajo la mirada de alguien o, en todo caso, en situación de ser observado… la tercera característica… los dispositivos disciplinarios son isotópicos, al menos, tienden a la isotopía.”5
Este funcionamiento suprasubjetivo del poder, me evoca a la sospecha sobre este sistema de pensamiento crítico, toda vez que en sí mismo podría conllevar la noción disciplinaria de control y vigilancia, haciéndolo inconsecuente, pues estaría legitimando un posible sistema de sujeción de los sujetos, antes que una mejora de los conocimientos previos, duda que te dejo planteada para que me ayudés con este embrollo en el que me ha metido Descartes.
En fin, me despido pidiéndote que no te normalicés, no por un afán humanista de mi parte, sino básicamente para que mejorés tus películas.
Saludos desde la frontera de los infames.
Michel Foucault

1 Paul, R. (2005). Una guía para los educadores en los estándares de competencia para el pensamiento crítico: Estándares, principios, desempeño, indicadores y resultados, con una rúbrica maestra en el pensamiento crítico. California: Fundación para el Pensamiento Crítico, p. 9.
2 Foucault, F. (1996). “A qué llamamos castigar?” en la psiquiatría legal”. La vida de los hombres infames. La plata, Argentina: Editorial Altamira, p. 147.
3 Paul, R. (2005). Una guía para los educadores en los estándares de competencia para el pensamiento crítico… p. 15.
4 Foucault, M. (2005) El poder psiquiátrico. Buenos Aires, Argentina: Fondo de Cultura Económica, p. 19.
5 Foucault, M. (2005). El poder psiquiátrico… p. 59, 66-67 y 73.

Carta de Woody Allen a Dios
Acerca de su crisis existencial por el autocuestionamiento crítico de su identidad académica

Dios:
Estoy perplejo por culpa de Descartes y Foucault, hijos tuyos también, básicamente han escrito una serie de cartas que han hecho que me plantee tres preguntas esenciales:
¿Cómo le hizo Descartes para escribir desde tres siglos antes a Foucault?
¿Quién le habrá dado a Foucault mi apartado postal?
¿Soy o no un sujeto crítico epistémico?
A vos te escribo por esta última incógnita, las dos primeras se las consulté a Freud, quien me indicó que la respuesta estaba en mi inconsciente -¡vaya novedad freudiana!-. Mi duda surge básicamente porque me he cuestionado sobre la educación que he recibido y que me ha formado como sujeto que conoce, por un lado no soy un intelectual humilde, es decir, soy demasiado ostentoso para eso, pero otro lado tengo coraje, soy lector empedernido, creativo entre otras características, no obstante, no estoy seguro si seré o un sujeto crítico epistémico o tan solo un sujeto iconoclasta.
No es que no me haya interesado por el conocimiento, vos sabés, “…prefiero la ciencia a la religión. Si me dan a escoger entre Dios y el aire acondicionado, me quedo con el aire…”, lo cual hace bastante irónica esta consulta, digamos que apelo al poder de la omnipotencia, una apelación al meta poder.
En fin Dios, solo espero tu ayuda para saber tu opinión sobre mi naturaleza epistémica y determinar qué irá a pasar conmigo, “…Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida.”
Memorias iconoclastas,
Woody Allen